lunes, 2 de mayo de 2016

¿Maestría o Máster? Algunas sugerencias para tomar en cuenta

En los últimos meses distintas personas me han consultado sobre las Maestrías (Máster) en España: sus titulaciones, tiempos, especialidad, calidad, etc. Ha sido complejo responder a todas las preguntas porque no tengo un conocimiento amplio del tema y porque, obviamente, no estoy haciendo una investigación sobre la educación superior en este país, pero sí puedo hablarles desde mi experiencia, mi búsqueda y comparación con el Perú; muy importante si quieres regresar para ejercer en el país. ¡Espero sea de ayuda! 

Unbroken line. Wassily Kandinsky. No sé el porqué, pero he vinculado esta gran obra con el conocimiento

En general, diría que para estudiar fuera, en España u otro país de la Unión Europea (UE), debes estar 100% convencido si lo que deseas estudiar te lo dará el programa de la universidad extranjera que elegiste (salir fuera para estudiar puede ser emocionante, pero a la vez muy duro). Es indispensable mirar la página web de la universidad, en estudios de postgrado y revisar los distintos programas que ofrecen. Puedes acceder a casi toda la información: requisitos, plan de estudios, docentes, costos, etc. Aquí un tema importante es mirar si el programa contiene una temática especializada solo en el país, en la UE, latinoamericano/iberoamericano o internacional. Como mencionaba antes, si tu meta es volver al Perú, lo mejor será optar por un contenido que te permita aplicar lo aprendido en el país. 

Todo bien hasta ahí y creo que cualquiera puede hacerlo sin estas pautas mínimas; sin embargo, es indispensable estar atento a algunos aspectos en particular que pueden definir tus expectativas profesionales y académicas a futuro. En primer lugar, es importante saber que acá en Europa al grado de Maestría se le conoce como Máster o Master (Maestro), no hay otra definición (y se diferencia del diploma de postgrado que tiene otras particularidades), pero si existen algunas diferencias en cuanto al tipo de Máster: Los oficiales y los propios. 

Un Máster oficial sigue los criterios del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES), están regulados y reconocidos, suelen pertenecer a la enseñanza pública, posibilitan acceder a un doctorado y convalidar los estudios tanto dentro como fuera de la UE. Por el contrario, un Máster propio está regulado solo por la institución que lo imparte, la matrícula suele ser menos estricta y las posibilidades de convalidar los estudios son casi nulas. Este último tipo de estudios suele buscar la orientación profesional en el país propio. Por ello, es indispensable que al revisar la información te fijes bien en este tema en particular, porque dependiendo de eso podrás convalidar los estudios en el Perú. ¡Elige un Máster oficial! 

Mujeres leyendo. Pablo Picasso

Además, también es indispensable que mires cuántos créditos tiene el Máster y el tiempo de duración, al parecer están asociados de alguna manera; por ejemplo,  60 créditos duran dos semestres (o 2 cuatrimestres). En el Perú según la nueva Ley Universitaria del 2014 es necesario “haber aprobado los estudios de una duración mínima de dos (2) semestres académicos con un contenido mínimo de cuarenta y ocho (48) créditos” (Ley N° 30220). Asimismo, es importante verificar según tus intereses el Máster más apropiado para ti, puedes elegir entre el profesional (orientado a la práctica profesional) o el de investigación (orientado a la academia y te encamina a los estudios de doctorado). 

Este último es el que yo elegí y aunque suele tener una carga académica bastante pesada y compleja (por los temas nuevos y el énfasis en la la investigación), sí que vale la pena.

lunes, 29 de febrero de 2016

Verónika. Una búsqueda peculiar por los dominios de Internet.

Pensando en nuestras diversidades en estas elecciones, se me ocurrió conocer cómo buscan las personas a Verónika Mendoza en el Internet durante los últimos 7 días (del 23 al 29 de febrero de 2016), ya que se estuvo mencionando que la última silaba de su nombre comienza con la letra K y no con la C. Pero la diferencia no solo podemos encontrarla en esta letra, sino también en otras formas de escribir su nombre. Haciendo la búsqueda me encontré con distintos resultados: Verónika, Veronika, Verónica y Veronica. Y dejaré de concentrarme en otras tantas formas, porque simplemente ya no obtengo mayor información. 

Búsqueda en Google Trends 29 de febrero de 2016


Curiosamente habría tenido pegada el vox pópuli de la letra K, pero obviamente la tilde en la segunda silaba de su nombre pasa desapercibida -lo que también significaría caer en demasiado estrés en esta campaña- lo cierto es que estas diferencias alteran un resultado si queremos conocer la búsqueda en la red y varían las cifras y posiciones a nivel regional. Por ejemplo, si consultamos Veronika M. veremos que las búsquedas se concentraron en Lambayeque, Cusco, Cajamarca, Tacna, Callao, Arequipa y Puno, mientras que Verónika M. (la forma correcta) se concentra en Cusco, Callao, Junín, Lambayeque, Arequipa, Ica y Tacna. Finalmente, la segunda forma más buscada Veronica M. aparece con una mayor búsqueda en regiones como Cusco, Puno, Taca, Arequipa, Junín, Callao y Lima. 

Búsqueda en Google Trends 29 de febrero de 2016

Un detalle es que algunas regiones brillan por su ausencia, aunque veremos que esto también puede deberse por las limitaciones de cobertura en banda ancha y el propio uso del Internet en el país, por lo cual sería necesario dirigir las campañas de a pie y de cadena en aquellas regiones donde la cobertura es bastante baja (MTC 2013), sobre todo en regiones como Huánuco, San Martín, Apurímac, Pasco, Loreto, Amazonas, Ayacucho, Cajamarca y Huancavelica, precisamente en estos últimos cuatro departamentos se concentra los niveles más altos de pobreza en nuestro país (INEI 2015). Esta es para ti Guzmán para que hagas tu chamba y no solo se lo dejes a los técnicos. 

Fan page:
https://www.facebook.com/veromendozaf/?fref=ts


Dejando el "trabalenguas de las formas” y esta pequeña búsqueda personal (no milito en la izquierda y nadie me paga por esto) la idea sería construir un mejor escenario político para los siguientes 5 años, la gente comienza a buscar y a informarse de una u otra manera en candidaturas transparentes, en nuevos rostros (digo rostros porque las propuestas no necesariamente son nuevas o novedosas) y que no le deben y le temen a nada, ni a nadie. Al parecer tenemos poco más de un mes para pugnar por mejores opciones en la política (presidenciales y congresistas) y tratar de liberarnos de las mafias y el camino al narcoestado: fujimoristas, apristas y acuñistas.    
Por mi lado, Yo voy con Vero! 
Congreso:
Marisa Glave del FA con el 1
Maria Ysabel Cedano del FA con el 5

lunes, 1 de febrero de 2016

"Madrid no para". Recorrido de domingo para vivir la ciudad

“Madrid no para”, es la frase que me invita a conocerla un poco más, un domingo cualquier de un atípico invierno madrileño y aún con frío es probable que continuara en movimiento. Al llegar a esta gran urbe, ya no como turista, y detenerte un poco a observar las calles, las plazas y las personas; miras un poco más allá de lo evidente y te quedas perpleja contemplando que es una ciudad donde la identidad colectiva pareciera que se recrea y se modela en la apropiación del espacio público.  

La Latina: Mercado de la Cebada

Te quedas perpleja y decides experimentar de aquella situación. Así comienza la mañana de un domingo soleado en Madrid. Sales de casa y te diriges al metro, avanzas 6 paradas hasta la Puerta de Toledo, mientras lees un libro en medio del bullicio de la gente (sí acá no hay cumbia, pero casi siempre puedes escuchar a alguna persona vociferando a los cuatro vientos cual si fuera su casa, lo cual a veces es bastante divertido). Bajas y en la misma parada te encuentras con una madrileña, que sin saberlo en ese momento, te guiaría por un típico día familiar en parte de la ciudad que denominan como Madrid castizo. 


Cuesta de El Rastro
A unos metros de la Puerta de Toledo se encuentra El Rastro, que es un típico mercadillo de antigüedades, cosas de segunda mano, artesanías y otros artilugios. Aquí vienes todos, es un lugar casi obligatorio para los que viven y pasan por Madrid, es una experiencia que sin duda hay que experimentarla. Es un punto referencial de la ciudad donde fluye y refluye un sin fin de situaciones, porque no solo se trata de un mercadillo, sino de un espacio donde se concentran múltiples identidades, simbologías y significados. 

Aquí puedes pasear y repasear sin comprar absolutamente nada, solo el hecho de estar ahí lo hace inolvidable. Colores, personajes (aquí es posible encontrar inmigrantes africanos, hindúes, polacos, argentinos, gitanos, españoles en su salsa, (incluyo a ambos sexos), clandestinidad, color, objetos perdidos, antigüedades, música, sabores, alegría y más. Es una euforia con cada paso y cuya cuesta te va dejando siempre perpleja. Pensándolo bien es probable que este lugar tenga un poco de aquella tu “casa” en Perú e inconscientemente te sientes como pez en el agua. 
Música, comercio, y otras artes mágicas en El Rastro

Después de un par de horas de distracción, caminatas, consultas y curiosidades; es tiempo de un aperitivo. Nos dirigimos a Los Caracoles, un típico bar de cañas y tapas donde la especialidad de la casa es obviamente los caracoles (también en El Rastro). Aquí pedimos unas cañas y el plato codiciado, que no había probado hasta ese momento y aunque mi conciencia me decía que no, resulta que en estas circunstancias mi carácter y mi lado antropológico pesa muchísimo. La idea de experimentar suele ser casi siempre “un objeto oscuro de deseo” en mi caso.

Después de unas cervezas, caracoles y baguette termino repleta, y resulta que ahí no terminaba la gracia. Mis acompañantes desean almorzar y yo sumada a la algarabía de vivir la ciudad decido continuar la “aventura culinaria”, al estilo madrileño. Y aunque la elección deseada no fue un típico plato nacional, para variar y observar la diversidad de opciones que ofrece Madrid, elegimos un restaurante asiático. Una porción de makis y cerveza son mi elección. Aquí un detalle, los makis de acá no tienen nada que ver con lo que se ofrece en Lima. 

Calle típica del Centro de Madrid

Acompañados de una charla agradable, finalizamos el almuerzo y decidimos dar una pequeña caminata para, en el mejor término peruano, “bajar la comilona”. Un paseo por varias de las calles del centro es casi obligatorio después de un almuerzo. Pasamos por distintas plazas y algunas calles que suelen ser muy típicas de Madrid (siempre pienso que es como estar paseando por las calles del Centro de Lima, aunque con algunas diferencias). Entonces una grandiosa idea se le ocurre al grupo: ir por unos churros con chocolate así que nos dirigimos a las chocolaterías típicas de la ciudad. A pesar de seguir más que satisfecha, decido con alegría y placer seguir a la comitiva. 

Madrid, con chocolate y churros sí que sí!
Lo churros con chocolate son deliciosos y solo para hacer un paréntesis, hasta ahora no entiendo cómo se puede producir tan buen chocolate en estas latitudes (lo olvidaba industria que nosotros no hemos desarrollado a pesar de tener cacao como cancha). Con buena compañía y embelesada por el postre, miro hacía la ventana y uno de los mejores paisajes que puede dar esta ciudad (además de sus jardines y parques) son sus balcones y ventanas, pareciera que te transportaran a algún lugar recóndito del pasado… 

Terminamos y volvemos a recorrer las calles, siempre repletas de personas en tránsito y con una variedad increíble de cafés en la vía pública (lástima que también sea el paraíso del consumo irresponsable). Entonces comienza a oscurecer, ya es tiempo de volver a casa por una siesta (“a por una siesta”). Así termina un domingo en Madrid, miento! Al final de la noche decido ir a la filmoteca de esta ciudad, al Cine Dore donde los ciclos de cine y de autor están a la orden del día todos los meses del año (este es mi reino).


Recorrido por La Latina