miércoles, 22 de julio de 2015

Taller: Técnicas de Investigación Cualitativa

Desde el 08 de agosto estaré dictando el taller Técnicas de Investigación Cualitativa como parte de las actividades del Laboratorio de Innovación por la Investigación Social. Por aquí dejo información para conocimiento. 

Al realizar una investigación se debe definir el tipo de metodología a utilizar para obtener la información que sustente la propuesta. Dependiendo de la posición teórica / epistemológica y los objetivos del proyecto, se requerirá determinar el tipo de metodología a desarrollar que puede ser cualitativa, cuantitativa, o ambos (triangulación). En este taller se dará énfasis a la metodología cualitativa, especialmente en sus técnicas de investigación. Este enfoque implica estudiar una variedad de materiales empíricos, como actitudes, opiniones, experiencias personales e historias de vida a través de diferentes técnicas como entrevistas, observaciones, entre otras, las cuales nos ayudan a “describir y analizar los significados que los individuos le otorgan a las distintas áreas de su vida cotidiana”. (Denzin y Lincoln, 2003: 5)[1]

Las técnicas cualitativas pueden tener distintos usos y pueden ser aplicadas en procesos de investigación académica (como tesis o proyectos de conocimiento teórico, conceptual, demostrativo, exponencial), en investigación aplicada para proyectos o programas (como evaluaciones, líneas de base, diagnósticos, monitoreo, sistematización, balances de estado, desarrollo organizacional, recursos humanos, etc.), en investigación de mercado (para obtener la percepción del público, clientes, usuarios de algún servicio o producto) así como en otras áreas de trabajo o profesión que requieran de un enfoque cualitativo.



Objetivo del taller:
Desarrollar en los participantes conocimiento y práctica de las principales técnicas cualitativas de investigación.  

Objetivos específicos:  
  • Conocer los orígenes y las características de la investigación cualitativa.
  • Identificar las distintas técnicas cualitativas y sus usos.
  • Diseñar, aplicar y analizar las principales técnicas cualitativas mediante un trabajo práctico.  
  • Reflexionar y evaluar en conjunto sobre los pasos y resultados obtenidos en cada sesión.  

 Metodología del taller: El taller se desarrolla bajo un enfoque teórico y práctico, poniendo énfasis en el aprender – haciendo, de tal manera que nos permita diseñar, aplicar y analizar las principales técnicas cualitativas de investigación. Asimismo, se busca la reflexión y la discusión respetuosa - desde la experiencia y conocimiento - para compartir, analizar y resolver en conjunto las dificultades a las que nos enfrentamos durante una investigación con enfoque cualitativo. 

Contenidos temáticos del taller:

Sesión 1:
  • La investigación social (principios y origen).
  • Ética de la investigación social (rol de los participantes en la investigación).
  • El enfoque de la investigación cualitativa.
  • Las técnicas de investigación cualitativa.
  • Las técnicas cualitativas aplicadas a proyectos y programas sociales.

Sesión 2:
  • Historia de vida.
  •  La entrevista en profundidad.
  • La entrevista semiestructurada y estructurada.
  • Criterios para el diseño de una guía de entrevista (ejemplos).
  • Práctica 1: Role Playing (entrevista semiestructurada).

Sesión 3:
  • El Grupo Focal (GF) y la Dinámica de Grupo.
  • Criterios para organizar y aplicar un GF.
  • Práctica N° 2: Juego de roles (grupo focal).
  • La observación (tipos de observación).
  • Criterios para el diseño de una guía de observación.

Sesión 4:
  • Diseño de la metodología cualitativa (caso práctico a proponer en grupo).
  • Práctica N° 3: Observación (de acuerdo a la metodología propuesta en el grupo).


Sesión 5:
  •  Aplicación de entrevistas (de acuerdo a la metodología propuesta en el grupo).
  • Discusión de hallazgos y dificultades de las entrevistas aplicadas.

Sesión 6:
  • Procesamiento de información: sistematización y análisis de datos.
  • Unidades, categorías y variables de análisis (dinámica de grupo). 
  • Ejercicio de codificación (libro de códigos y ejercicio en Atlas.ti).
  • Análisis e interpretación de la información.
  • Presentación de la información primaria y referencias.


Docente: Carla Martínez
Lic. en Antropología por la UNMSM y Diploma en Diseño y Gestión de Proyectos Sociales por la PUCP y cursando el Diplomado en Investigación Social por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). Recientemente ha sido admitida a la maestría de Metodología de la Investigación en Ciencias Sociales en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Con 11 años de experiencia profesional en investigaciones aplicadas con enfoque cualitativo; asistencia técnica, seguimiento / monitoreo, evaluaciones y capacitación / talleres en proyectos y programas sociales, para distintas instituciones como Universidad Peruana Cayetano Heredia-CRÓNICAS, APOYO Pública, SWISSCONTACT, GRADE, CIES-FINCYT, BANCO MUNDIAL, SASE, GyZ Honduras, SODIS, FONDOEMPLEO, PACT Perú, IDESI Nacional, MINEDU, MINCETUR, MINTRA, etc. Desde el 2013 viene dictando el Taller Técnicas de Investigación Cualitativa y ha sido ayudante de cátedra del curso Introducción a la Investigación Científica de la Facultad de CC.SS. de la UNMSM.



Precio del taller:
S/. 350
El precio incluye el pago del taller, carpeta con material bibliográfico, CD, coffee break y constancia de participación.

Forma de pago:
Depósito o transferencia en el BCP al N° de cuenta: 193-18594163-0-81. 
Efectuado el pago, enviar el comprobante a carla0martinez@gmail.com
Una vez enviado el comprobante, se confirmará su participación en el curso.


Referencias del lugar donde se desarrollará el taller:  

La Libre de Barranco (Av. San Martín 144 -  Barranco)
www.lalibredebarranco.weebly.com

* Este taller es parte de las actividades del Laboratorio de Innovación por la Investigación Social 





[1] En Norman, D. y Lincoln, Y. 2003. Collecting and Interpreting Qualitative Material. Thousand Oaks, California: SAGE.

lunes, 6 de julio de 2015

“Una gringa en el rodeo”. Aventura por los caminos de Marcahuasi

El último fin de semana largo, decidí hacer una pequeña salida por las afueras de Lima, el lugar escogido: Marcahuasi. Esta meseta de la Cordillera de los Andes se encuentra ubicada en el distrito de San Pedro de Casta, en la provincia de Huarochiri, en el departamento de Lima, a unos 4000 msnm. Para llegar al lugar, salí desde el Centro de Lima, en Paseo Colón se pueden tomar autos colectivo hasta Chosica pagando S/. 8.00. Con suerte y sin tráfico llegamos en una hora y media.  
En este punto tomamos una couster que nos dejó en el distrito de San Pedro de Casta, el camino dura aproximadamente dos horas y media, y se paga S/. 15.00.

Iniciando el camino, San Pedro de Casta
Una vez en San Pedro de Casta, es necesario dirigirse a la plaza donde se encuentra la oficina de información turística. Se debe pagar S/. 5.00 por ingresar a Marcahuasi y seguir algunas recomendaciones como llevar alimentos, bebida y abrigo porque el lugar carece de servicios y el frió de la noche es intenso. Puedes subir también en bus, a caballo o hacer todo el camino a pie con o sin equipaje, pero como los pobladores se preparaban para la fiesta de San Pedro y San Pablo y ese mismo día tenían un rodeo de todas las comunidades, fue complicado encontrar algún medio de transporte para trasladarnos.  

Nos aseguramos y llevamos lo indispensable para sobrevivir en las alturas, pero al hacerlo el equipaje aumento abundantemente, motivo por el cual teníamos peso en exceso, pero nos retamos a subir en esas condiciones. La primera parte del camino es bastante empinada por lo que costó más de lo debido y sumado todo nuestro equipaje, fue imposible no pensar: “dónde tenía la cabeza”. Decidí ir a mi ritmo, lenta pero segura y veía a mi compañero de viaje caminar con buen ritmo y cada vez más adelantado en el camino, hasta que finalmente lo perdí de vista. Solo podía imaginar y cual espejismo que él llegaría primero y bajaría para ayudarme, cosa que nunca sucedió. 


Selfie!!!

Después de 2 horas y media de caminata y físicamente destruida, con el calor intenso y las ganas de tirar el equipaje por el abismo, decidí descansar unos minutos. En este momento comenzaron a pasar muchas personas por el mismo camino, trasladando a su ganado hacía el rodeo. Ahí encontré a una familia y les pedí ayuda para cargar parte de mi equipaje (una casaca y una botella de agua). Desde ese momento pude agilizar mi paso, además de sentirme algo liberada del peso. Después de algunos minutos, encontré a mi compañero de viaje, quien había tomado una ruta distinta y tuvo que retomar el camino correcto, mis ilusiones de ayuda se esfumaron en ese momento. Decidimos descansar y hacer selfies para el recuerdo.
Camino al rodeo, muuu!!!



Durante el descanso olvidé a la familia a quien encargué mis cosas, cuando decidí  darles el encuentro, fue imposible y solo pensaba en que “moriría petrificada de frió en las alturas. Obviamente nunca se detuvieron, siempre me ha sorprendido la caminata veloz que tienen las personas de la sierra y quizá de ahí que todo sea: aquicito nomás (cerquita). Para nosotros, no acostumbrados a esos ir y venir en las alturas es un largo sufrimiento por no encontrar el aquicito. Decidida a no pasar frió, fui en busca de la familia y casi sin querer queriendo terminé en el rodeo que se realizaba en el otro extremos del camino a Marcuahuasi. 

Vista del rodeo desde el camino a Marcahuasi

El rodeo es una especie de censo ganadero y se realizan cada año en el mes de junio para contabilizar cuantos animales tienen las familias de las 7 comunidades de San Pedro de Casta y se entrega una cuota por animal de S/. 10.00. Con estos fondos se realizan algunas obras para el beneficio de las comunidades.  Es por ello que los comuneros llevan a sus animales para que las autoridades puedan hacer el conteo y el registro oficial, colocando una huella de pintura en la cadera del animal. Esta actividad también es aprovechada entre las personas del lugar para socializar e intercambiar algunos productos.


Familias de San Pedro de Casta en el rodeo 
Para ingresar al rodeo solicité permiso al presidente de la comunidad, explicándole lo sucedido; muy molesto por lo acontecido decidió dejarme pasar. Un pensamiento que me rodeaba y habiendo tratado tantas veces con personas de las comunidades, era que por lo general no te roban en zona rural y en esa lógica quizá la familia también estaría buscándome. Después de andar por el gran campo de rodeo, esquivando vacas, toros, caballos, conversando con las familias, decidí respirar y optar por el desapego y dejar atrás la casaca. Me despedí de todos y decidí volver al camino para llegar a Marcahuasi antes del final de la tarde. Un tema para la anécdota: “yo era la gringa en el rodeo”.

Al retomar el camino encontramos a la Sra. Ferine de la comunidad de San Pedro de Casta, quien andaba con su hija y sus dos burros. Ella se dedica a ofrecer el servicio de carga para los turistas. Solicitamos su auxilio para a cargar el equipaje, pagamos S/. 10.00 y gracias a ella y los burros el camino se hizo más ligero, aunque no tanto para mi compañero quien cayó preso del soroche. En ese último trayecto, a lo lejos observé venir a un niño, al mirarlo bien era el hijo de la familia que perdí en el camino. Traía consigo mi casaca y la botella de agua, había ido a buscarme hasta Marcahuasi y me esperaba ahí, pero al ver que no llegaba decidió regresar para encontrarme en el camino. Fui la más feliz en ese momento, no solo por la casaca encontrada, sino por la honradez de la familia.  

Vista desde las alturas del anfiteatro en Marcahuasi
Después de 5 horas de camino, con desvió y descanso llegamos al famoso anfiteatro para acampar, comer y descansar; no llevamos leña, debido al peso, para nuestra buena suerte la Sra. Ferine tenía leña escondida en la zona de campo y nos vendió dos atados a S/. 20.00. Sin embargo, durante la noche fue imposible prender la fogata, habíamos llegado tan agotados que ninguno previo buscar ramas secas y combustible para el fuego, obviamente uno más perdido que el otro debido al cansancio y al soroche. Nuestros vecinos campantes nos tendieron una mano con el combustible y gracias a ellos pudimos calentarnos durante una hora y media la fogata.

Luego de ese breve instante solo nos quedo refugiarnos en la carpa hasta el día siguiente. Todo bien porque estábamos cansados y el cuerpo y el alma no daba para más nada. Así que caí profundamente dormida, pero en la madrugada una ráfaga helada se apodero de mis pies descontroladamente y fue imposible retomar el descanso. Durante casi 3 horas soporté el intenso frió que entraba por mis pies sin poder controlarlo, a pesar de estar bastante abrigada. Decidí sacar fuerza de donde no había y tratar de olvidar el dolor, la meditación también ayuda en estos casos.

Formaciones rocosas en Marcahuasi
Al amanecer y con la puesta del sol, sacar los pies fuera de la carpa fue la mejor opción hasta lograr calentarlos. Mi compañero seguía aferrado a su soroche, así que después de un breve desayuno decidí dar una vuelta mientras el descansaba. Salir del anfiteatro y descubrir que el paisaje tiene mucho que ofrecer es increíble, puedes observar desde lo alto la miles de formaciones rocosas que perfilan distintas imágenes (todo es cuestión de imaginarlo) y descansar sobre algunas piedras contemplando el cielo azul y despejado es una experiencia como ninguna otra. 

Después de pasear rato decidí volver al campamento. El soroche seguía latente en mi compañero y tenía pinta de no mejorar, y sin la posibilidad de rescatarlo de su mal decidimos regresar a San Pedro. Esta vez en medio de transporte En ese trayecto conocimos a Leo, natural de la comunidad de San Pedro de Casta, dueño de dos caballos: Gringo y Fino. En el camino él nos contó algunas cosas sobre el distrito: que en los últimos años han mejorado en algunos servicios, que pronto habrá una represa y tendrán más cultivos, que harán caminos de piedra para evitar los autos y la contaminación. 

La bajada fue algo complicada para mí, porque para variar Fino, a quien montaba era un locaso, aceleraba y perdía el paso con cada tropiezo, a pesar de ello logré dominar el camino. Finalmente, llegamos sanos y salvos a San Pedro, después de un caldo de gallina sin presa y mi compañero medio repuesto, tomamos el camino de regreso a Lima.

Recordando y reflexionando sobre el viaje y con la sensación de que faltó mucho por conocer, caí en la cuenta que había hecho bastante, que acercarme a la comunidad de una forma casual, me había llevado a conocer algo más que solo el paisaje y la magia del lugar, a contactar con la comunidad, con las personas.

Cuando observaba el rodeo y estando en el mismo, me pregunté: por qué estando tan cerca de Marcahuasi el rodeo no había ningún visitante, siendo ésta una actividad cultural tan importante para la comunidad. Es que finalmente se reproduce en estas situaciones nuestra lejanía y negación del otro. Así quedé con la extraña sensación de querer volver al lugar no solo para conocer lo pendiente del complejo, sino para conocer algo más de las personas de San Pedro de Casta. Así pues “la gringa” tendrá que volver pronto.  

Agradecimiento para mi compañero de viaje por algunas de las fotos tomadas y porque a pesar de su soroche fue capaz de llegar hasta Marcuahuasi.