Por
primera vez pase una semana santa en una salida espiritual.
Efectivamente,
tuve un jueves y viernes santo "seco", cero alcohol y otros
placeres de la vida para los no entendidos. En mi búsqueda de
respuestas, perdones y reflexiones decidí asistir al Eco
Truly Park que
es una comunidad ecológica basado
en principios Vaishnavas, ubicado en la Playa Chacra y Mar en el
distrito de Aucallama, Huaral.
En otras palabras se trata de los Hare
Krishna,
quienes
tienen una comunidad asentada en el Perú desde hace varios
años.
Al
llegar al lugar lo primero que sorprende es la diferencia entre la
playa y la casi aldea del lugar, por momentos parecía que estaba en
una burbuja o en un cuento de hadas. Dos cosas llamaron mi atención,
en un primer momento: las diferencias que son divididas por un muro,
y que curiosamente se asemejan a todo el Perú: El desorden y los
desperdicios regados en toda la playa y la música a todo volumen e
imparable que atormentaba a los Hare Krishna y los visitantes del
lugar. Y el orden, la convivencia ecología y armoniosa del Eco
Truly, no puedo decir tranquilidad debido las reggeatonerasas que nos
atormentaron día y noche.
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| Vista de la playa y el Eco Truly Park. El área verde es de los Krishna |
De
otro lado, me llamo la atención la búsqueda y la devoción que
tienen las personas que practican esta religión, los llamados
devotos o entregados. Los primeros profesan un seguimiento y
adoración a Krishna y los segundos han renunciado a los placeres
materiales de la tierra como la familia o la propiedad privada. Por
supuesto todo esto me lleno de preguntas y cuestionamientos, ya que
mi actual agnosticismo me lleva a criticar una serie de posturas en
todo orden religioso y aunque si bien practiqué y seguí las
indicaciones de los rituales por una causa de orden etnográfica,
para observar y tratar de comprender la búsqueda de estas personas
de una vida espiritual, manifestada en la creencia y adoración a
Dios, sea cual fuera su representación: católica, evangélica,
budista, etc.; así como el ideal de una vida plena de armonía y amor.
Y
para lograr este objetivo se persiguen 2 cosas: Por un lado la
convivencia en armonía con la naturaleza, que no es otra cosa que
una alimentación saludable, a través de una agricultura orgánica
y la practica del yoga para mantener el equilibrio entre espíritu,
mente y cuerpo; una vida con preceptos ecológicos como el reciclaje, la utilización de baños secos o el diseño de viviendas de barro.
Y de otro lado la adoración a
Dios a través de múltiples rituales religiosos, que es el llamado
para ordenar la fuerza de la naturaleza en favor de la humanidad,
específicamente a través de la búsqueda de deseos, pedidos o
soluciones que el supuesto ser divino debería solucionar.
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| Vivienda de barro, basadas en la tradición Vastu Fengshui |
Para
este último proceder los rituales y la adoración suelen estar
plagados de solemnidad, entrega de ofrendas que suelen ser alimentos
y frutas de su propio huerto, velas, mantras repetitivos y
musicalizados hasta el hartazgo, formas de proceder y actuar que
pueden ser limitantes como el uso de atuendos específicos para ciertos
actos, normas de convivencia entre las que se separar a los participantes, mujeres en un lado y hombres en otro lado, los devotos y los
entregados suelen ser varones, restricción a la relaciones sexuales
cuando estas son ilícitas. Y yo me preguntaba a qué se refieren con
lo ilícito, hasta que alguien me aclaró que se refieren al sexo
entre personas no casadas o solteras. Y posiblemente un sin fin de
normas y procederes desconocidos y que solo serían posibles
conocerlas con la convivencia.
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| Ceremonia de limpieza espiritual |
Aquí
entonces me surgió la pregunta, es posible vivir entre tantas
restricciones, adoraciones y un sin fin de normas que podrían
restringir las libertades, otro tipo de búsquedas personales,
profesionales (que pueden ser de orden científico o humano) e
inclusive la convivencia en una comunidad eminentemente machista. En
mi caso mi respuesta fue no, aún puedo mantener la cordura en mi
locura.
Regresé
a Lima más confundida y mi reflexión en torno a lo espiritual no
tuvo éxito, tampoco estoy segura si el ritual en búsqueda del
perdón habrá tenido efecto, solo el tiempo lo determinará. Y entre
mis principales confusiones determiné que existe cierta
contradicción practica pasiva en este grupo: Por un lado su
revolución práctica de la cuchara y la ecología y, por otro lado, su
forma restrictiva y ritualizada para obtener una vida plena de
armonía y amor. ¿Son las revoluciones o han sido (inclusive
religiosas) pasivas?
A
propósito del amor y aunque pareciera opuesto al tema, el domingo
después de disipar mi supuesto encuentro con lo espiritual fui al
cine a ver la peli Nymphomaniac de Lars Vor Trier y me encuentro con
esta frases que giran en torno a la revolución y las sectas:
"
- Se trataba de follar y de tener derecho a estar calientes. Nos
masturbábamos juntas, cosas por el estilo. Era una expresión de
rebeldía. No podíamos tener novios. No podíamos follarnos al mismo
tipo más de una vez.
- ¿Contra qué se estaban rebelando?
- El amor.
- ¿El amor?
- Estábamos comprometidas a luchar contra una sociedad obsesionada con el amor.
- ¿Contra qué se estaban rebelando?
- El amor.
- ¿El amor?
- Estábamos comprometidas a luchar contra una sociedad obsesionada con el amor.
-
Yo creía mucho en nuestro pequeño rebaño pero eso fue ingenuo de
mi parte. Con el tiempo, ni la más fuerte pudo mantenerse fiel a
nuestro manifiesto".
Trailer de la peli: https://www.youtube.com/watch?v=5NkVZAcNp3A



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